Yo no quiero sonrisas que despiertan nostalgia. Tampoco quiero lágrimas de angustia o de dolor. Yo quiero ser amorfo, inanimado, pasajero del tiempo, un cromo de la vida sin color ni atención. No engendran las pasiones mas que horribles combates, fantasías pueriles de placer o dolor, cicatrices que anidan en la huella de tus pasos hasta el último adiós. No quiero despedidas, ni afectos, ni recuerdos. No me deis fantasías en forma de cariño, ni me vendaís un alma que procede de Dios. Solo anhelo el olvido. Lo demás, lo que quiero de mí, lo pediré a mi yo.
Si me río de los que me rodean soy perverso e inhumano; si muestro indiferencia, altivo y altanero; si los denosto, engreido, prepotente y cruel. Así pues, yo me voy a la nada. Quedaos vosotros con esta vida "tan generosa"